Una vez.. no se, ya no recuerdo edad.. fecha.. solo se que era invierno.
(Mierda puta, me dan ganas de llorar nada mas pensarlo)
Antes que nada aclarar que siempre me han gustado los libros.. el tacto, el olor.. saber que millones de historias esperan ser leídas..
Decía.. estaba en el salon, tenia las piernas sobre el respaldo del sofa, es decir.. en alto. Y leí esa pagina entera, la leí. Leí la puta jodida pagina. La leí una vez, y volví a releer la ultima frase. Volvi a leer la hoja completa, una y otra, y otra.. y otra vez. Pequeñas letras que formaban tres palabras separadas por puntos. Se repetía ese conjuro decenas de veces sobre un espacio en blanco. "NO. DEBES. COMER."
No, nono, nonono. Debía comer. DEBÍA COMER. Porque.. porque si no me pondria muy malita, como una de esas niñatas enfermas. Y no quería morir. No, no quería. ¿O si? ¿ Quería morir? NO, CLARO QUE NO. Era feliz.. era feliz ¿Era feliz? ¿Lo era? ¿Esa pequeña niña recostada sobre el sofa era feliz? La respuesta es no. No debía comer, porque no era feliz. Nada iba bien, claro que no. Mis padres se habian separado y mi mundo se habia quebrado, habia millones de cristales rotos sobre mi, que me aplastaban, que me recordaban que nada volveria. No, no era feliz. Pero no me habia dado cuenta.
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