No debía, pero lo hice.

jueves, 16 de enero de 2014

Negatividad a la carta

Tengo miedo de que me vuelva a pasar como antes.
Quiero decir, considero que estoy bastante mejor que cuando actualizaba este blog (aunque realmente nunca lo hice de forma constante).
Y tengo miedo de volver a ese punto.
Dentro de un año y medio marchare para la universidad. Un año y medio ¿No es curioso? Parece que hace nada estaba emocionada con el hecho de irme a estudiar a otro instituto cuarto de la eso haciendo artes.
Y ahora ya estoy en primero de bachillerato de artes.
No puedo decir que haya mejorado ni cumplido todas las expectativas que tenia para mi misma a estas alturas, pero por lo menos sigo viva y supongo que eso es bueno. Aunque para mi desgracia, o gracia ajena, dudo que esto persista cuando me vaya a la universidad.

Me han pasado cosas geniales y cosas horribles que rehuyo a contar desde que deje de ir a ese maldito psicólogo. 

Ah... esa rutina era agotadora. Aunque mirándolo de forma fría, nada ha cambiado desde entonces.
No se que pretendo escribiendo esto, aunque puestos a analizar... tampoco se que pretendí el día que empece este blog. En un principio apoyo y consejo, eso seguro, después simplemente desahogarme, soltar las espinas que se clavaban en mi garganta a todas horas, en todos lados.

Volver a escribir aquí, es una prueba mas de que estoy retrocediendo a pasos de elefante. Aunque tampoco me importa en exceso. Se (a diferencia de antes) que voy a seguir respirando durante un periodo de tiempo con la esperanza de consolidar algo y eso por ahora es mas que suficiente.

Quizá todo este punto de negatividad se deba a que hoy es el cumpleaños de mi abuelo y mi mente en un intento de huir de ese hecho, me haga pensar este tipo de cosas, puede ser.


Ah... Aria. En el fondo sigo siendo una niña que juega con un viejo amigo vestido con túnica.

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