A pesar de ello, ahora me siento mas segura, o algo asi.
Ando bastante perdida en algunas cosas, parece que miro todo desde una ventana lejana. Muy lejana. Ojala todo fuera así. Ver esa vida desde la distancia, mientras unto mantequilla en una tostada quemada, mirando con indiferencia por ese cristal que no deja que la realidad traspase.
Estar teniendo problemas constantemente con mi madre solamente hace que me recluya en mi misma de manera automática. Y aveces parece que no siento nada.
Le estoy volviendo a dedicar mas tiempo al dibujo y a la lectura, y menos al anime. En parte, es porque leer un libro me hace dejar de ser yo; hace una semana (mas o menos) que me convertí en Dita y vivo en el bloque 31 del campo de concentración de Auschwitz. Siempre me han interesado los libros que tocan el tema de los nazis, aunque por otra parte, siempre acabo llorando.
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